Baile de la reina
Un baile sensual digno de la reina o del rey de esta noche.
Montamos tu fiesta
Vamos a jugar
FIESTA CLEOPATRA · EDICIÓN IMPERIAL
Tu noche. Tu corte.
Tu pequeño imperio.
El Nilo desemboca en la Costa del Sol. Brindis de palacio, bailes ante la corte y ocho designios para una fiesta Cleopatra con mucho oro, mucha música y muy poca vergüenza. ¿Qué habrá escrito el destino para ti?
Despierta al oráculoEn este reino, tú decides tus límites. Cambia cualquier designio: aquí hemos venido a reírnos juntos.
O elige un designio. Hoy mandas tú.
TE HA TOCADO
La partida online es para divertirse. Si llevamos la ruleta a vuestra fiesta, acordamos las dinámicas y lo que incluye vuestra propuesta.
EL ORÁCULO TIENE PLANES PARA TI
Conoce las ocho casillas del reino. Cada una es una excusa para soltar una carcajada, ser protagonista un momento y darle una historia nueva a la noche.
Un baile sensual digno de la reina o del rey de esta noche.
Has ganado un chupito para brindar con tu corte.
Te toca quitarte una prenda. La elección sigue siendo tuya.
Karaoke imperial: elige canción y canta para tu público.
Bañador, cuenta atrás y a la piscina de vuestro oasis.
Elige rival y batíos en un duelo de pasos de baile.
Gobiernas la sesión durante una canción. Pide tu imprescindible.
Dirige la foto oficial de vuestro pequeño imperio.
La corte te reclama: te toca hacer un baile sensual delante del grupo. Tú eliges los movimientos y hasta dónde llega la picardía. Un estribillo, una mirada de realeza y toda tu gente aplaudiendo: esta noche el trono de la pista es tuyo.
Así lo celebraríamos en vuestra corte: El DJ prepararía una entrada con aire de palacio y un ritmo que invite a moverse. Nuestro equipo te presentaría como la reina o el rey de la noche y pondría a tu corte a acompañarte con palmas. Tú marcas el estilo y tu límite.
El oráculo te concede un chupito. Dedícaselo a alguien de tu corte, inventa un brindis de tres palabras y levanta el vaso como si acabases de conquistar la noche. Tu elixir puede ser con o sin alcohol.
Así lo celebraríamos en vuestra corte: Si esta dinámica forma parte de vuestra fiesta, serviríamos un chupito de la selección acordada y lo presentaríamos como tu elixir de la noche. Un pequeño redoble del DJ, tu dedicatoria y todo el grupo respondiendo al brindis.
Ha llegado el tributo: quien juega se quita una prenda. Puede ser una sobrecamisa, un calcetín o esa chaqueta que parecía tan necesaria al llegar. Tú eliges cuál y tu corte celebra el momento. Si hoy prefieres otro reto, el imperio seguirá en pie.
Así lo celebraríamos en vuestra corte: Pondríamos una campanilla de suspense y una cuenta atrás de palacio. Tú eliges la prenda y nosotros ponemos la música y el aplauso. Nada de presionar: si no te apetece, cambiamos el tributo por otro designio de la ruleta.
El templo tiene una nueva estrella: tú. Elige una canción que te sepas de memoria y canta su estribillo para el grupo. Puedes invitar a alguien a hacer los coros; en esta corte se premia mucho más la actitud que la afinación.
Así lo celebraríamos en vuestra corte: El DJ buscaría la base y te daríamos una presentación de gran estrella. Preparamos el micro si el montaje lo permite; si no, bajamos un poco la música y toda tu corte se convierte en coro. El aplauso final será vuestro gran cierre.
Tu designio es darte un baño en la piscina. Si estáis en una villa y es momento de baño, ponte el bañador y entra por la zona habilitada. Nada de cruzar medio Egipto: vuestro pequeño Nilo está aquí, junto a la fiesta.
Así lo celebraríamos en vuestra corte: Comprobaríamos que el espacio y el momento permiten el baño, pondríamos la banda sonora del oasis y haríamos la cuenta atrás desde fuera. Si no hay piscina, no toca bañarse o prefieres quedarte en seco, cambiamos al duelo de dinastías.
Busca un cómplice del grupo y representad a dos dinastías muy poco solemnes. Un estribillo para cada uno, vuestro paso más descarado y un final a dúo. La corte decide con aplausos, aunque aquí lo normal es que acabéis reinando juntos.
Así lo celebraríamos en vuestra corte: Presentaríamos a los dos reinos, el DJ alternaría sus turnos y haríamos un aplausómetro para decidir el desenlace. Si os venís arriba, rematamos con un baile de toda la corte. El premio es elegir juntos el próximo temazo.
La ruleta te entrega el mando musical durante una canción. Pide ese tema que siempre te hace levantarte, dedícaselo a alguien y reúne a tu corte en la pista. Los placeres culpables también tienen sitio en este palacio.
Así lo celebraríamos en vuestra corte: El DJ recogería tu decreto y lo encajaría en el siguiente momento de la sesión. Haríamos una pequeña proclamación con tu dedicatoria y daríamos paso a la canción. Tu única misión: conseguir que tu gente la cante contigo.
Reúne a tu gente y prepara vuestro retrato imperial: mirada de faraón, pose imposible y esa amiga que ya se está riendo. Tú diriges la escena y ponéis nombre a vuestra dinastía. La foto más natural suele ser la de justo después de posar.
Así lo celebraríamos en vuestra corte: Buscaríamos un rincón con buena luz y ayudaríamos a organizar a la corte. Si hemos acordado atrezo, sacamos la corona o los abanicos. Hacemos la foto con vuestro móvil o con el fotógrafo contratado; compartirla queda en vuestras manos.
DE LA COSTA DEL SOL AL PALACIO
Imagina a tu gente convertida en corte, al DJ poniendo banda sonora al reino y a la ruleta decidiendo quién toma el protagonismo. Damos forma a vuestra fiesta Cleopatra en la Costa del Sol: música, juegos y detalles acordados para vuestro grupo.
Quiero una fiesta Cleopatra